Cañada Rosal, Écija y su comarca libre de nieve y terremotos

2020 nos mostró la COVID-19, principios de 2021 Filomena y finales de enero nos trajo terremotos en Andalucía.

El día de reyes; nada de oro, incienso o mirra; para Madrid, Toledo, Guadalajara, Teruel, Zaragoza, Soria, Almería, Cádiz o Málaga. El obsequio, además de la pandemia, era Filomena.

El miércoles 20 de enero nos conmueve una explosión de una caldera mal reparada e instalada en un edificio de la calle Toledo. Inmueble situado en Madrid y a escasos metros de la popular Puerta de Toledo.

El sábado 23, día de San Ildefonso de Toledo, en un lugar histórico, ni siquiera el Castillo de Oro sirve como fortaleza para que el subsuelo nazarí quiera conquistar de nuevo el terreno perdido.

Santa Fe, antiguo campamento militar, el lugar donde los Reyes Católicos erigieron atrincheramiento en piedra y ladrillo. Donde se dirigió y contempló la reconquista de Granada, conquista cristiana de la bella Al-Ándalus. De la Alhambra. Del Convento de Santa Paula.

Donde llegarían las capitulaciones suscritas entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla y el navegante genovés Cristóbal Colón. Terrenos Santos, tierra de Fe.

La Nieve

En los primeros días de enero, principalmente en el centro peninsular, se han producido desprendimientos en las cubiertas de muchos edificios. Edificaciones que no han aguantado el peso de la nieve que deja la borrasca Filomena.

Hay ejemplos de todo tipo de cubiertas venidas abajo: Colegios de Educación Infantil y Primaria, Institutos de Educación Secundaria, comandancias de la Guardia Civil o viejos edificios de la Administración Púbica, pistas deportivas de diferentes colegios, polideportivos, pabellones y centros deportivos o parkings de Centros Comerciales en todo el país.

A pesar de los daños materiales, afortunadamente no se han producido importantes accidentes personales, pero desde varias asociaciones se cree que es el momento de reflexionar sobre la seguridad de todas las infraestructuras que han cedido o ido a pique. Es a principios de 2021, cuando de nuevo, se hace un llamamiento a las administraciones, a quienes se les pide un endurecimiento de la normativa sobre las cubiertas de los edificios.

La construcción de cubiertas y los materiales elegidos han sido puestos en entredicho por la climatología adversa. Para zonas como Madrid, Castilla-La Mancha o aquellas con una altitud inferior a 1000 metros, el Código Técnico de la Edificación (CTE) establece en su Documento Básico de Seguridad Estructural Acciones en la Edificación (DB SE-AE) Tabla 3.8, una sobrecarga de 0,60 kN/m2 (61,19 kg/m2). Es decir, tendría que haber más de 80 centímetros de nieve acumulada en cubiertas para que esta colapsase. Sin embargo, la realidad nos demuestra que, numerosas cubiertas han caído con una carga de nieve inferior.

Para Sevilla y Córdoba se establece una sobrecarga de 0,20 kN/m2 (20,39 kg/m2). Por lo que podemos deducir que el valor de la sobrecarga de nieve sobre un terreno horizontal para Cañada Rosal y pueblos de la provincia es de un tercio respecto a Madrid.

Se da además un dato curioso “muy curioso”, y es que recabando información para este documento técnico, descubro que “las cubiertas de pistas deportivas o las marquesinas que cubren parkings en el exterior no están reguladas por el CTE”.

En el caso de las viviendas, hay que recalcar que hay millones de edificios en España más antiguos que no se construyeron bajo la normativa actual (no siguen el CTE). Es fundamental que apostemos por la revisión del estado de nuestras cubiertas y por su rehabilitación en caso de deficiencias estructurales, otros profesionales y este arquitecto técnico destacamos la importancia de la adecuada instalación y el mantenimiento constante.

Terremotos

Por otro lado, los episodios vividos durante las últimas noches, terremotos de más de 4 grados de intensidad (escala sismológica de Richter) que sacudieron con virulencia Granada y el Área Metropolitana, han generado un creciente interés entre los ciudadanos por obtener respuestas: ¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Dónde?, ¿Por qué? y, sobre todo, ¿Cuándo volverá a temblar la tierra? Por desgracia, esta última cuestión es imposible de predecir. Ni si es cierto, que más pronto que tarde, llegara un Tsunami andaluz.

Con los registrados durante las últimas noches y mañanas, Granada ya ha vivido unos 300 terremotos desde el 2 de diciembre. Los seísmos están afectando, principalmente, a tres municipios al noroeste de Granada: Santa Fe y Atarfe, a 10 kilómetros de la capital, y Pinos Puente, a 16 km, a una media hora en coche. Aunque se han llegado a sentir en localidades de seis provincias de Andalucía.

Esta zona de Andalucía es una de las regiones de la Península que registra más terremotos. Y tiene su explicación: La zona sur de España se encuentra dentro del sector central de las cordilleras Béticas, una zona con mucha actividad sísmica. Bajo la superficie convergen la placa Africana y la Euroasiática. Bajo la cuenca de Granada existen fallas geológicas activas, de unos 10 kilómetros de longitud. Las fallas, son las zonas de ruptura que se crean por las presiones y tensiones en la corteza terrestre. Cuando se produce una ruptura, se libera la energía acumulada durante millones de años, que es la que origina los terremotos.

El propio peso de la cuenca de Granada es lo que provoca los movimientos en las fallas. “La cuenca se está deprimiendo por su propio peso. Cada vez tiene más por el acumulo de materiales, además tiene un montón de abanicos fluviales que se entrecruzan entre sí. Ese peso hace que la cuenca se vaya hundiendo y, al hundirse, se produzcan estos terremotos”.

Quiero destacar la importante labor de técnicos de la zona y el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Granada encargados de tranquilizar a la población. En estos momentos es muy importante.

La Norma de Construcción Sismorresistente es la normativa que regula la construcción de estructuras sismorresistentes en España. Se publica en dos partes, General y Edificación (NCSE) es una de ellas, la que nos ocupa.

La NCSE-02 salió publicada en el BOE el 11 de octubre de 2002. En el caso de edificios, la normativa se aplica según la importancia del edificio. Son considerados edificios de importancia especial diferentes tipos como hospitales, parques de bomberos, comunicaciones, transportes, o grandes centros comerciales.

En el caso de los edificios de importancia normal, la norma es obligatoria en zonas con una aceleración sísmica superior o igual a 0,08g, lo que sucede en las provincias de Huelva, Málaga, Granada, parte de Jaén, Almería, Región de Murcia, Alicante, Lérida y parte norte de Huesca.

En el caso de construcciones de importancia especial, el ámbito se extiende a las zonas con una aceleración sísmica igual o superior a 0,04g, lo que sucede en Andalucía, Región de Murcia, sur de la Comunidad Valenciana, costa y Pirineo de Cataluña, norte de Aragón, norte de Navarra, este del País Vasco, este de Galicia y pequeñas zonas limítrofes de Albacete y Badajoz.

El primer capítulo de la norma define cómo y cuándo aplicar la normativa. Es de obligatoria aplicación cuando la aceleración básica es superior a 0.08g, lo que se da en Huelva, Málaga, Granada, Almería, Murcia, Alicante y pequeñas zonas de los Pirineos. En edificios desfavorables al sismo es necesario calcular con aceleración básica superior a 0.04g, lo que además de lo anterior incluye zonas de Lugo, Orense, Badajoz, Navarra, Huesca, Lérida, Barcelona, Tarragona, Valencia y casi toda Andalucía. En España el punto de mayor peligrosidad sísmica se da cerca de Santa Fe (Granada), con una aceleración básica de 0,24g (siendo g la aceleración de la gravedad). Coeficiente de contribución k (1,00). Figura 2.1

Cañada Rosal, Écija y su comarca indican un valor de 0,06g, con un coeficiente de contribución k (1,1). Con estos datos es fácil indicar que estadísticamente no tendremos un terremoto.

Aun así, aplicando la normativa para edificios docentes (importancia especial), podemos estar de enhorabuena con la nueva construcción que se han llevado a cabo en nuestro municipio. Las nuevas aulas del CEIP Andalucía se han realizado cumpliendo estructuralmente con la ejecución de un forjado reticular en primera y única planta.

Hierro, casetones, nervios y hormigón, para garantizar que nuestros niños están seguros ante un hipotético movimiento sísmico.

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