Convento Santa Paula siglo XV-XX

2Planta general MonasterioSituado en el sector noroeste de la medina musulmana de Granada, dentro del barrio de la Saqayat al-Bazzarin o Fuente de los Abaceros.

El monasterio de Santa Paula formó parte de una extensa manzana de forma irregular, delimitada al norte la calle de las Azacayas, al este las calles del Pozo de Santiago y de la Inquisición, al sur la del Postigo de la Inquisición, y al oeste las de Santa Paula y de la Portería de Santa Paula. En la manzana penetraban también varios callejones sin salida que daban acceso a casas situadas en el interior.

Esta situación debió mantenerse sin variaciones importantes desde el siglo XVI hasta el último tercio del XIX. Entonces, como resultado de uno de los numerosos proyectos de alineaciones, la Calle de la Inquisición, o del Tribunal, se prolonga hacia poniente transformándose en la del Marqués de Falces, lo que provoca la separación del extremo meridional de la citada manzana.

SPConventoCEP (1)El convento es la parte fundamental y más valiosa del conjunto, de estilo mudéjar y renacimiento, con toda probabilidad su construcción supuso el derribo de edificaciones de la Granada nazarí, semejantes a las que subsisten en casas moriscas. Debía contar, además, con jardines, huertos, patios y otras dependencias que desaparecieron cuando se abrió la Gran Vía de Colón.

Se trata de un edificio de dos y tres plantas, compuesto por convento e iglesia, que se organiza en torno a un claustro central.

Claustro renacentista, cuadrado y peristilado en sus cuatro lados, las esquinas se solucionan con dos columnas adosadas a una pilastra, posee además, arcos de refuerzo en ellas.

La planta baja tiene seis arcos de medio punto por lado, realizado con ladrillo taco, las columnas son de piedra arenisca compuestas de fuste liso y capitel corintio.

En la planta piso primera, los arcos son escarzanos, arcos rebajados, cada uno de ellos también apoyan en columnas de orden corintio, aunque de menor escala. Este primer piso se abre en forma de galería, con balaustradas de piedra unidas a las columnas. En este primer nivel, se observan restos de frescos y hornacinas decoradas de cierto interés, en diverso estado de conservación.

SPConventoCEP (3)En ambos casos, los forjados están realizados con artesonados de madera, en algunos casos, restaurados, en otros, mediante artesonado nuevo imitando a los existentes.

En la planta piso segunda, fachadas este y norte, el cuerpo se presenta abierto y retranqueado, con huecos formados por arcos de ladrillo taco, escarzanos, columnas y barandas o protecciones en placas caladas de yeso, tipo plateresco.

En el lado norte, en la esquina más próxima a la iglesia, destaca una espadaña con dos arcos entre pilastras y frontón, realizada de ladrillo taco y con azotea trasera.

En el centro del patio interior hay una fuente central de piedra de taza alta, y dos caminos perpendiculares, que se cruzan en ella, cuartean el jardín.

Existen dos cuerpos de escalera, el más alejado de la iglesia, conecta las tres plantas del convento, el otro, conecta sólo la planta baja y el primer piso. En ambos casos, rampas de obra con bóvedas, barandillas de obra, hornacinas, restos de frescos y otras decoraciones, en diversos estados de conservación. Como en el resto de la edificación, los techos son artesonado de madera.

De los cuatro cuerpos que rodean el claustro, el que tiene fachada a calle de Santa Paula tiene planta y piso, alberga la iglesia y sendas salas decoradas en cada nivel.

El interior de la iglesia sigue el modelo de la iglesia de cajón, consta de una sola nave cubierta, planta de salón, rectangular, con coro bajo, alto y presbiterio, separados por un arco de medio punto sobre columnas. Constructivamente, lo más interesante, es el techo, de artesonado con armadura mudéjar, compuesto con vigas de atirantado y pechinas.

La capilla mayor está cubierta igualmente de armadura mudéjar, con pechinas en forma de concha.

También se conservan restos de las decoraciones murales y frescos de estilo clásico, bastante “naives”. Estas decoraciones han sufrido daños, tanto por la falta de conservación como por las intervenciones anteriores de reforma. Se aprecia la apertura de unos arcos de medio punto en la fachada al claustro, recuperando la vista original, al parecer, esta última intervención se hizo al descubrir, una vez repicados los muros, los restos de arcos que se habían tapiado.

En el interior de la iglesia se conservan dos capillas retablos, cuyas imágenes al parecer se trasladan al monasterio de San Jerónimo, convento actual de la orden, igual que otras obras de arte existentes en la capilla y el resto del conjunto.

La iglesia tiene portada a calle independiente de la entrada al convento, como es habitual en los establecimientos de clausura. Portada realizada en piedra, con arco de medio punto y pilastras decoradas con medallones; tallas de las cabezas de San Pedro, San Pablo y escudos varios, además incluye, una hornacina con imágenes de San Jerónimo y Santa Paula.

En sus fachadas a calle Santa Paula y Portería de Santa Paula hay que destacar el alero, el cual, ha sufrido modificaciones con motivo de un reciente cambio de cubiertas, y el revestimiento en enfoscado marcando relieve. También hay varias ventanas, de forma, tamaño y situación variada, con rejas y restos de carpintería exterior.

El cuerpo con fachada a Portería de Santa Paula tiene planta y piso, pero no es un cuerpo completo si no que se desarrolla tan sólo en su parte más próxima a la iglesia.

Su fachada es similar a la descrita para la iglesia, con una puerta de madera y plancha, esta puerta era el acceso al convento, dando paso a un zaguán irregular cubierto por alfarjes, comunicado a su vez con casas moriscas, a través del patio “Compás”, el claustro y una dependencia intermedia con la iglesia, donde existía el torno y la reja para visitas.

Encima de esta dependencia hay otra en entreplanta, y encima, con acceso desde el claustro, la llamada “habitación del Obispo” con un interesante artesonado mudéjar a cuatro aguas, con pechinas y vigas de atirantado, y con un balcón reja labrado que se abre directamente sobre el presbiterio de la iglesia.

Los otros dos cuerpos, este y norte, tienen fachada trasera a patios interiores, situados entre el edificio del convento, el de Gran Vía y fincas vecinas.

Con toda seguridad, estos patios debían ser mayores antes de la intervención de apertura de Gran Vía, que debió significar la amputación de parte de la propiedad.

La construcción del edificio con fachada a Gran Vía obligó a desmochar la esquina más próxima a esta calle, encajando la crujía del mismo y siendo el lugar por donde se produce las comunicaciones internas entre ambos edificios.

Alrededor del claustro, hacia el interior del edificio, se disponen grandes salas, refectorio, sala capitular, cubiertas de espléndidos alfarjes, en la que se pueden observar las jácenas que corren a lo largo de la cubierta y las jaldetas que atraviesan de forma perpendicular la misma.

La nave de planta baja que debió ser la primitiva sala destinada al comedor de la orden, de forma rectangular, está situada en la galería opuesta a la iglesia. Hay que señalar en esta sala la existencia de un antiguo púlpito, prácticamente en ruinas, sin posibilidad de recuperación.