Cantábrico y Costa de la Luz se unen por Santillana del Mar y Coníl de la Frontera I

Aquí comienza un inolvidable viaje en coche que cruza España de Sur a Norte, pasando por la culta Salamanca, y con destino Cantabria y el Mar Cantábrico. En la vuelta le toca visita obligada a la vieja Cáceres, repite rumbo la antígua ruta de la plata, aunque esta vez no con destino a la campiña sevillana y si con llegada a Coníl de la Frontera, uno de los lugares más encantadores de la Costa de la Luz gaditana.

Pronto comienza la primera jornada, es el día de partida, quedan por delante aproximadamente 538 kilómetros, lo que viene a ser unas 5 horas de viaje.

Cañada Rosal, Sevilla, Ruta de la Plata y sobre las 10 de la mañana primera parada y desayuno en el término de Cáceres, Restaurante Cruce de las Herrerías (Alcuescar). 300 kilómetros y 3 horas de viaje quedaron atrás.

A primera hora de la tarde llegada a Salamanca, lo primero es ubicar el hotel, Le Petit Hotel Sl, situado en Ronda de Sancti-Spíritus, nº 39, céntrico lugar de alojamiento junto a la Iglesia de Sancti-Spiritus, a 500 metros de la Plaza Mayor y a 100 metros de la Gran Vía. El aparcamiento del vehículo, Garajes Monroy, un poco más alejado aunque no viene mal caminar un poco. Calle Azafranal o Calle Toro nos conecta rápidamente con la Plaza Mayor.

Una de las plazas mas bellas y grandes de España y uno de los monumentos barrocos capitales del urbanismo y de la arquitectura peninsular. Unamuno la llamó “corazón henchido de sol y aire”. Es el centro neurálgico de la ciudad, el corazón al que afluyen todas las arteria. En ella late la vida salmantina, es el lugar donde se dan cita salamanqueses y foráneos.

Desde su construcción bajo el diseño del Arquitecto Alberto de Churriguera (1729-1755), la Plaza Mayor ha albergado el Consistorio, ha sido: mercado, coso taurino, sala de conciertos, escenario teatral, punto de encuentro y lugar de paseo, además de ser testigo de los cambios políticos, socieconómicos y religiosos que se han producido en España y en Salamanca desde entonces.

La Universidad celebra su 8º centenario en 2018. Con este motivo, se organiza un completo programa de actividades, entre las que destaca la exposición «El Arca de Noé», del reconocido artista Miquel Barceló, la cual puede visitarse en distintas ubicaciones de la ciudad entre el 28 de abril y el 1 de octubre de 2017.

La muestra está formada por alrededor de 80 obras realizadas en diferentes técnicas y creadas en su mayoría en los últimos 6 años. La pieza más impactante, por su tamaño y localización, es el «Gran Elefant dret», un gigantesco elefante de ocho metros que se sostiene por su trompa y que se encuentra en la Plaza Mayor. Esta escultura ironiza sobre el concepto de escultura pública a través del humor. Concretamente expulsando un humo blanco por el ano coincidiendo con las campanadas del reloj del Ayuntamiento.

Son las 3,00 de la tarde y que mejor momento para degustar uno de los productos por excelencia de Salamanca y Guijuelo, el jamón ibérico. Nos recibe Hostelería jamón y tapas, en calle Sánchez Barbero,  comienzo de Rúa Mayor, junto Iglesia de San Martin.

En el cruce de Rúa Mayor y calle La Compañía, a la altura del nº 2 se sitúa la Casa de las Conchas, frente a ella, La Clerecía (edificio de estilo barroco eregido por los Jesuitas entre los siglos XVII y XVIII) sede de la Universidad Pontificia (fundada en 1940).

Edificio original que aúna elementos góticos, renacentistas y mudéjares, lo más destacable sin duda es su fachada decorada con más de trescientas conchas y múltiples blasones y escudos. La valoración decorativa del muro es una de las características del Renacimiento, las fachadas de los palacios urbanos se cubren de elementos ornamentales como puntas de diamante o picos. La originalidad de la Casa de las Conchas no está sólo en el motivo elegido, sino también en la disposición de las mismas que se hace a tresbolillo siguiendo la tradición mudéjar de decoración en rombo. Hacia el año 1701 el edificio se amplía hacia la Rúa.

Los elementos más destacados son el artesonado del patio y las rejas de las ventanas exteriores, que han sido calificadas con una de las mejores muestras de la forja gótica española, trabajadas en frío por maestros salmantinos. Su función no solo es ornamental sino también tratan de proteger la intimidad y la seguridad de los habitantes de la casa.

Se trata de uno de los palacios más populares y una de las mejores muestras de la arquitectura gótica civil española. Lo hizo construir, en los últimos años del siglo XV y primeros del XVI, Don Rodrigo Arias Maldonado. Las conchas son símbolo del amor hacia su esposa y motivo de la Orden de Santiago a la que pertenecía.

El edificio funciona como biblioteca pública desde 1993 y como anécdota destacar que fué entregado cuatro años después a La Junta de Andalucía por sus propietarios (Conde de Santa Coloma), con residencia fiscal en Sevilla, como pago de impuestos de una herencia en la que figuraba el monumento.

La Junta de Andalucía y el Gobierno central acuerdan en 2005 que la Casa de las Conchas, edificio catalogado como monumento nacional, pase a ser propiedad de Patrimonio del Estado. El acuerdo se cierra como una permuta con Patrimonio en la que el ejecutivo andaluz logra la propiedad de la sede del Banco de España en Granada, que se destina a usos administrativos.

De nuevo en camino, calle La Compañía, Plaza de Las Angustias, calle Ancha y desde Cuesta de San Blas se divisa el Colegio Arzobispo Fonseca, conocido vulgarmente como Colegio de los Irlandes.

Colegio Arzobispo Fonseca es el único de los edificios de los viejos Colegios Mayores salmantinos que se conservan. Participaron como arquitectos Diego de Siloé, Rodrigo Gil de Hontañón y Juan de Álava. Los trabajos terminaron en 1578. Se trata de un edificio plateresco, de tipo conventual, organizado alrededor de un claustro. Tiene una fachada relativamente sencilla, en la que la única decoración está en la portada. Encima de su puerta hay una imagen del apóstol Santiago en la batalla de Clavijo. Destaca, además del claustro, la capilla con una curiosa bóveda de planta cuadrada sobre el crucero y un retablo de Alonso Berruguete. Anexo se encuentra el edificio de la antigua Hospedería de estilo barroco. El colegio fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1931.

El regreso hacia la Universidad Pontificia parte desde calle Cervantes, buscando Plaza de San Isidro. De nuevo, junto a la Casa de las Conchas, Calle Francisco de Vitoria o Rúa Mayor nos lleva a Plaza de Anaya, aquí coinciden la fachada trasera de la Universidad y La Catedral (Nueva y Vieja). Estamos ante uno de los rincones más importantes de la ciudad vieja, una placa en el suelo nos recuerda que la Unesco declaraba a Salamanca como Patrimonio de la Humanidad en 1988.

La silueta de las catedrales preside el cielo salmantino y su interior recoge la vida, y la historia de la ciudad y sus ciudadanos. Constituyen otro conjunto histórico artístico por excelencia ya que se levantan juntas la Catedral Vieja (1120-1236) y la Catedral Nueva (1513-1733), que según cuentan, es la segunda mayor catedral de España en dimensiones.

La Nueva, de gótico tardío, renacentista y barroca, nace y crece a partir de la otra. La Vieja, románico ibérico y gótica. Respetándola, mimándola, cuidándola, haciéndola más hermosa si cabe.

Como curiosidad, en la Puerta de Ramos (norte), frente al Palacio de Anaya, puede observarse la anacrónica figura de un astronauta esculpida en el flanco izquierdo. Y es que, con motivo de acoger Salamanca la exposición “Las Edades del Hombre” en el año 1993, se decide restaurar esta puerta muy deteriorada por el paso del tiempo. Durante esta intervención, en 1992, el astronauta es labrado en piedra por el cantero Miguel Romero.

En la fachada trasera de la Catedral, se encuentra otro hotel con encanto para el residente y el turista que lo descubre, Hotel NH Salamanca Puerta de la Catedral, con acceso desde Calle Tentenecio.

Calle Tavira o Calle Calderon de la Barca nos lleva a Calle Libreros, donde se ubica la Casa-Museo de Unamuno, Rectorado, fachada principal de la Universidad, Patio de Escuelas y Escuelas Menores.

En el bello Patio de Escuelas Menores de la Unviersidad se exponen «14 Allumettes», formada por 13 esculturas, una de ellas doble, que representan un bosque de cerillas usadas y que simbolizan la fugacidad de todo.

De nuevo en los exteriores, en Patio de Escuelas (cruce con calle Libreros), se observa la fachada principal de la Universiadad. Fachada plateresca, data de 1529 y fue realizada con la dorada piedra de Villamayor (piedra arenisca, roca arcillosa de origen sedimentario) que se cree pudiera ser un homenaje a los Reyes Católicos y los privilegios que estos otorgaron en varias ocaciones a la institucion, en el labrado se encuentra el sapo o la popular rana ¡hay que buscarla, asegura el éxito en los estudios!

El inmueble que alberga la Universidad más antigua de España y del mundo hispánico, fundada en 1218, es uno de los edificios más importantes de Salamanca y una de las joyas del arte renacentista español.

Por la noche, ruta nocturna junto Convento de las Dueñas (fundado en 1419) y Convento San Esteban, la calle Rosario nos lleva para tomar un aperitivo en Taberna de Merche.

San Esteban forma parte del Convento de los Dominicos, de arquitectura renacentista fue construido entre 1524 y 1610. La planta y diseño corresponde al arquitecto español Juan de Álava.

La ciudad invita al paseo no solo por sus calles, el río, las zonas verdes, el Huerto de Calixto y Melibea (junto a la Catedral) pone fin a la romántica noche. Los soportales de Gran Vía recuerdan aquellos de Turín, antes de acometer una “strada” también con acento italiano, la Ronda de Sancti-Spíritus.

A las 8 de la mañana pronto en pie, para que no falte combustible para nuestro encuentro con Cantabria, repostaje en Avenida Raimundo de Borgoña, dirección Valladolid.

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