Si te gusta los parques naturales, los animales, la naturaleza, o eres de los que le agrada visitar los zoológicos de las distintas ciudades cuando viajas, tienes una parada imprescindible en Cantabria para visitar el Parque Natural de Cabárceno.
Se trata de una escapada a ese tipo de sitios que te lleva un día completo, aunque el grato recuerdo perdura en el tiempo mucho más. Y hacerlo con niños, los pequeños de la casa, créanme reconforta.
Cuando se empieza a organizar el viaje, ya desde Cañada Rosal, cada vez que se pide o solicita consejo a alguien que visitó Cantabria, una de las zonas que nos recomiendan visitar es “Cabárceno, en Penagos”.
Si no lo conoces, del Parque de la Naturaleza de Cabárceno piensas que es el típico zoológico o un parque natural que puedes ver en cualquier lugar, ¡error!
Recinto natural con animales en semilibertad, situado en la localidad de Cabárceno, del municipio de Penagos, en el Valle de Pisueña, dentro de Cantabria, a 17 kilómetros de Santander. El parque pertenece a Cantur, la empresa de promoción turística del Gobierno de Cantabria.
El Parque de Cabárceno está levantado sobre una mina de extracción de hierro abandonada de la que aún se conservan algunos restos. De ahí su espléndido colorido.
No vas a aparcar en la puerta de la instalación y darte un suave paseo a pie o en trenecito. La ruta por el recinto es de más de veinte (20) kilómetros, para recorrerlo necesitas el vehículo, una bicicleta, o si estás acostumbrado a andar, andando. Casi todos los turistas van en coche. Un verdadero circuito ecológico.
Los visitantes pueden ver desde sus vehículos rinocerontes, ciervos, gamos, monos de Gibraltar, …, así como diferentes tipos de plantas, situadas normalmente junto a los lugares más visitados. Las estructuras industriales de las minas de hierro aún pueden verse.
Las zonas ocupadas por cada grupo de animales son enormes comparadas con lo visto habitualmente, en algunas zonas es difícil llegar a ver bien a los animales por la distancia a la que se encuentran.
Con una extensión tan grande, hay un aforo muy amplio. A tener en cuenta si queremos ver las exhibiciones: espectáculos de aves rapaces, con buitres, milanos, águilas de Harris, águilas, ratoneros, halcones. También de leones marinos.
Aunque el recorrido sea en coche, lo suyo, es vestir con ropa cómoda, ya que también existen tramos donde se anda.
Hay una pequeña zona de aparcamientos en cada demarcación de animales. También en las zonas desde donde te subes al teleférico.
No dudes en subirte al teleférico. Merece la pena. El paseo aéreo es de lo más divertido del parque. O al menos, un complemento importante y reciente, desde 2016.
El parque de Cabárceno desarrolla tanto trabajos de investigación relacionados con la conservación de especies en peligro de extinción, como a la educación ambiental.
En sí el parque es una pasada, merece la pena pasar todo el día y no importa que vayas con niños o no. Lo importante es conocer este paraje único, y disfrutarlo.

Parque de la Naturaleza de Cabárceno, del hierro a los animales desde 1989




